Aromas de quietud
Largos y tranquilos paseos,
donde horizontes se dejan dibujar,
donde los aromas nos embriagan,
donde los susurros nos hablan.
Ese camino que se pierde en el infinito,
se pierde como la promesa,
como el amor, como la vida;
que se pierde como el encanto,
como la risa y como el llanto;
ese camino, amigo, solitario,
que se hace mar y luego cielo,
que no espera, que no llama,
que no sigue, que no busca,
que crees, no existe, y te lleva, y te lleva...
Camino inventado para ti,
camino surcado de lágrimas, las tuyas,
donde tus huellas se adelantan,
y tus pasos, irreverentes, quieren parar, y volver.
Paseos junto a ti, de la mano de la vida,
hablando y soñando, y soñando caminando,
sintiendo la tierra bajos tus pies, cansados,
conmovido por tanta miseria, caminando,
absorto en aquel horizonte que te espera,
orando al dios del amor, al de la vida;
y este dios, ocupado, tan ocupado, te olvidó.
Ahora, sin tu dios ocupado, ríe,
ríe por tu camino, ríe mientras llegas o esperas,
ríe para que te acompañen los tristes,
para que te abracen los que lloran,
para que se encuentren los solitarios,
para que lleguen los perdidos,
para que sueñen los amantes,
para que canten los niños,
ríe, para que los amos bajen,
ríe para descubrir al perverso,
ríe para que triunfe la vida.
La vida, amigo, hecha de caminos,
esperando y esperando...
(jpellicer)










annapaola dijo
Cuantos sentimientos entrecontrados en tu poema,me encantó esa mezcla de vivir tan real que tienes, para plasmar todo lo que se puede llegar a sentir...
Besos
23 Mayo 2009 | 11:12