Miradas perdidas
Las miradas perdidas, descansando sobre mundos de paz merecidamente ganados, nos transportan a mundos tranquilos y serenos donde el aire lleva aromas de azahar y el viento peina canos cabellos que, como juncos, juegan con él. Campos sin puertas, fronteras ni barreras donde pasear es obligación, cantar devoción y amar… estar. El hombre, necesita conocer y reconocer su mundo de paz, caminar hacia él, reconciliarse con el resto de seres humanos, que como él también, obcecados y obstinados en estúpidas batallas, han perdido sus miradas. Miradas perdidas que se convierten en continuas invitaciones a desechar y elegir; miradas de paz que, desde los silencios más profundos, nos gritan que: “… ahora puede ser el momento, porqué ya ha llegado el momento…”
Miradas perdidas, quizá no tan perdidas. Miradas que, aún estando, voluntariamente perdidas, no dejan de hablar, seguramente de pedir. Miradas que se convierten en la razonable explicación del que ha llegado.






Perrin Olivier dijo
Un tres beau portrait, il y a beaucoup de tendresse et d'amour dans cette photo. dans ce regard perdu, hors du temps. bravo
3 Agosto 2008 | 10:27 PM