27 Enero 2012

Ya llegó el sonido de la paz,
y con él, murmullos que reconcilian,
se escapan querubines,
para mecerse entre los ocres del crepúsculo.
Lejos queda la tristeza, lejos la amargura,
lejos va quedando el pasado
donde un beso -furtivo del desamor-
inventaba otro nuevo día;
marchó el semblante de la duda,
y de él la calma se hizo viva.
Dejo perdida la mirada
en el ocaso del lamento,
pozo negro sin final;
donde la vida, tan ciega como despiadada,
hizo del presente cárcel con barrotes
de sueños imposibles.
Ya las olas me bañan en sutil caricia para llevarme;
un nuevo mañana me espera en la profundidad, ahora cálida y azul,
de otro mar desconocido.
(Jpellicer)
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20 Enero 2012

Desnudo,
como quién todavía no ha llegado,
como la palabra imaginada
y la caricia aún soñada;
desnudo como la huella del agua
de los surcos del camino.
Desnudo,
desafiando al nuevo día
con la belleza de lo que fue;
ramas erguidas -en voluntario ofrecimiento-
a la espera de la dádiva
del nuevo amanecer;
Desnudos al nacer y también al morir;
sólo vestidos de palabras por decir
y de tantas que olvidar;
desnudos ante la ofensa,
ante el castigo inmerecido;
desnudos ante el amor
y también ante su tragedia.
Desnudo camina el hombre;
a veces, en su triste desvarío,
ignora cuál su ropaje...
cual su camino.
(Jpellicer)
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13 Enero 2012

(Paisaje del "Mar del Negratín". Cuevas del Campo)
Es en la paz de los colores
- sacrosanto altar de los sentidos -
que la emoción, hilo de vida, se torna oración,
y el alma, nómada desconocida,
se reconcilia con la voz que siente
el soplo maravilloso
que besa las calladas nostalgias
aliviando los anhelos del adiós.
El instante donde el yo se hace eterno,
el tú mágico y uno y otro mueren
de nuevo a la indiferencia;
como aquél primer día
donde el beso y la mirada, amantes inseparables,
quisieron hablar.
Aquí, aprendiz de todo,
y sobrecogido por tanta belleza,
quiero sentir la grandeza
del azul de los poetas;
quiero seguir la estela,
guiar mi sombra,
y morir allá, donde el cielo,
sueño que grandioso me espera.
(jpellicer)
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6 Enero 2012

Que comienza el nuevo año,
que esperan los momentos
para vestirlos de ilusión;
que sueñan los amantes,
-en su divina esclavitud-
con esos besos robados
que inventan arrullos al corazón.
Días por llegar y ganar;
para no perderse
en la bruma de la duda;
para no callarse
en el silencio del miedo;
para no dejarse morir un poco más
viviendo otro "ahora" sin sentir;
para volver la vista
a la sonrisa y allí querer estar.
Días por llegar y ganar;
los que esperan
esa mirada serena;
aquellos que en cada amanecer,
una respuesta que sólo tu,
comprenderás verdadera.
(Jpellicer)
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1 Enero 2012

De nuevo otro pequeño sueño se hace realidad. A la alegría y satisfacción recibida en su día como consecuencia de la obtención del Primer Premio en el III Concurso Internacional de Relatos "Fórum Montefrío" 2011 con la Obra "Letras para la ilusión", se suma hoy la no menos satisfacción de verlo publicado.
Ha sido la editorial Murcia Libro, la que tras una feliz y acertada iniciativa cual es la brindar al público aquellas obras de autores de la Región de Murcia, que ha decidido publicar este trabajo siendo el segundo de la colección "Mucho Cuento".
El diseño y formato, otro acierto, (10 páginas tamaño cuartilla y grapadas) recuerdan aquellos viejos y entrañables "cuadernillos" donde tantos sueños de pequeños dejamos entre sus páginas.
Los/as interesados/as en adquirir uno o más ejemplares firmados por mi, lo podréis hacer enviándo un mail a:
(el coste es de UN €uro/ejemplar + unos mínimos gastos de envío).
De nuevo agradecer la favorable acogida y las muestras de afecto recibidas.
Muchas gracias de corazón.
Juan A. Pellicer
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23 Diciembre 2011
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Sentado con los pies colgando
en el abismo de la obligada calma,
escucha paciente el eco perdido
dibujado en el crepúsculo de su ayer.
No hay miradas ni palabras,
ni gesto que rompa el ceño
ni bálsamo que herida sane;
un soplo de aire frío por respuesta,
un recuerdo que en su maldita o bendita
lejanía se vuelve confuso.
Sosiego impuesto
-voz implacable de la cobardía-,
que lleva en su aroma
el fuego de la pasión perdida;
que habla con palabra muda
inventando otra forma, mortal y rotunda,
de decir adiós.
(jpellicer)
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17 Diciembre 2011

(Poema seleccionado para formar parte de la Exposición "Andante" la cuál se celebró del 9 de Junio al 4 de Septiembre de 2011en el Museo de Arte Contemporáneo Gas Natural Fenosa de A Coruña (MACUF) Dicho poema ha formado parte de la Trilogía Poética de mi autoría que ha acompañado la Obra "Horma del Claque" de la Pintora gallega Sara Garrote -Chuca-)
Vuelan los pies sin dueños,
alegres, locos de libertad
huidos de cárceles construidas
en muros de silencios;
dibujando letargos infinitos de incomprensión
con aromas de flores marchitas,
donde la música se sueña,
y el sonido, que nace de la tierra,
buscándote te embarga y te lleva
inventando danzas donde ganar
en único y mágico "claque": el futuro;
ese exquisito proscenio donde volver a encontrarse
con los que marcharon sin poder mirar atrás.
Andante persiguiendo los caminos,
fiel a su historia,
dejando estelas a través de los tiempos;
pegado al alma un recuerdo
y una sonrisa que se escapa;
buscando la nota perdida
del sonido que cautiva su vida.
(Jpellicer)
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16 Diciembre 2011

(Juan A. Pellicer entrega a A.Gomenada la escultura)
Dicen que Antonio Gamoneda es poeta «como los de antes», de la cabeza a los pies, rotundo. Dicen también que su poesía es de un «materialismo visionario». Y algo de eso hay en este poeta asturleonés de mirada limpia, de gestos mínimos, de palabra profunda y que tiene un rostro como cincelado; una cara con ángulos amarillos y cejas con un hervor de hormigas. Un poeta, con «continua voluntad de reescritura», que asegura ser «un provinciano vocacional» en tiempos raros de acelerada globalización. Cierto es que la palabra poética y el pensamiento poético nacen en un espacio íntimo y oscuro, en un espacio vocacionalmente provinciano que el lector es capaz de iluminar y expandir; pero el sustrato poético, la verdad de la poesía, está en lo próximo; a la distancia que lo 'próximo' se encuentre, que puede ser variable, contradictoria, pero siempre abarcable. La vida es un «extraño accidente», dice el autor de 'Blues castellano' y 'Lápidas'. Él se dedica a ese vicio necesario y solitario que es la poesía.
Para él la poesía es «el arte de la memoria», que «tiene su causa y su finalidad en la creación de placer»; un verso se convierte en «un organismo viviente», y un poema es «una enumeración de mi vida». Busca «una vida más justa y más bella» y en sus versos está siempre presente esa exploración vivaz: 'Un bosque se abre en la memoria y el olor a resina es útil al corazón'. Versos que fermentan en el lector. Este premio Cervantes «de baja extracción social», y rotunda altura poética, estuvo con su baúl de versos ayer en la Obra Social de la CAM en Murcia, en un acto organizado por la Asociación de Escritores de Murcia, y allí recibió la Medalla de Honor de esta asociación. Versos escritos en la perspectiva de la muerte pero desde el amor a la vida, en los que resplandece el sonido de la tierra, de lo cercano, el paisaje; lo físico, lo orgánico, lo material.
Antonio Gamoneda nos regala en 'Un armario lleno de sombra' unas memorias serenas. Memorias de infancia. Las memorias de un hombre que se acerca a un terreno conocido y que lo observa con más perplejidad que nostalgia, que reconstruye aquél que fue con sus recuerdos, sus intuiciones y los recuerdos heredados. La memoria como una vieja alacena en la que están depositados fragmentos de vida; la memoria como un candil que alumbra algunas zonas donde están depositados los almíbares y los ricinos. Son como destellos, de gentes, dolores y caricias. Así nos habla Gamoneda de lo que él llama 'la cultura del hambre'. Y mastica esos recuerdos y, acostumbrado a encontrar sabores en raciones humildes, sabe extraer todos sus delicados sabores y resabios. Intenso es el recuerdo de su aprendizaje lector, sin ayuda, con un libro de poemas de su padre muerto. Un aprendizaje que le acerca a su progenitor y le enseña a 'sentir' las palabras es su valor musical, palabras que, escribe Gamoneda, «activaban en modo visionario mi pensamiento». «La poesía nace de un saber desconocido», nos recuerda.
Estremecedor es el recuerdo de la recuperación, bajo la llovizna, de los huesos de su padre para 'rescatar' su dentadura de oro. Construye Gamoneda en este libro algo que va más allá de su memoria, construye un retrato social, revive un tiempo, un espacio, un país, una tristeza común.
Ayer Gamoneda visitó Murcia. Un poeta como los de antes, capaz de amar todas las pérdidas. Un lujo.
(Fuente: Diario La Verdad. Murcia)
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